JUBILADOS Y PENSIONADOS.
Es lo actual, es lo que está sucediendo hoy, ante
la mirada indiferente de los transeúntes y funcionarios. No importa cuántas
veces se denuncien en cartas, textos, artículos, solicitudes, entrevistas,
declaraciones públicas, los hechos se repiten como algo común y corriente. Lo
que nos conmueve y nos duele, es lo permanente y sostenido de la humillación a
que son sometidos en nuestro país, las mujeres y hombres de la llamada Tercera
Edad. Todos estamos conscientes de la presencia de aberrantes prácticas y
agresiones a la dignidad del ser humano, ante lo que algunos nos preguntamos
"qué hacer", "a quién recurrir". Hay quienes permanecen
indiferentes, sumergidos en la desesperada lucha por no perder sus privilegios
y aumentar sus riquezas; otros aunque solidarios, van a sobre marcha en la
conquista del poder político, para establecer la equidad.
Reconozco el inmenso logro de homologar las
pensiones al salario mínimo, pero eso no logra que yo borre de mi memoria,
transhumantes siluetas humanas encorvadas, lentas, amaneciendo y hasta
asaltados algunos, en ese Centro (nada menos que llamado) Simón Bolívar del
Parque Central. No hay un asiento para esas piernas cansadas. Miradas perdidas
ante la grosera y
autoritaria voz de vigilantes y funcionarios: “¿A
qué vienes?", "le falta un papel", "haga cola allá" y
ahí la humanidad se desploma en varias horas de pie, desde que madrugó hasta
que las puertas de la oficina se abren a un nuevo maltrato. También podrían
decirle que vaya a la Plaza Caracas, para cuando llegue allá continuará el vía
crucis, "pa´ eso, tienes que venir el jueves", "hoy no se
entregan certificados", "estamos fumigando", en fin, mientras
afuera 4 largas colas de pie en medio de la basura, y del agua sucia de una
tubería rota.
Hay caminitos en la gran Caracas, transitados por
seres con rostros sudados y calientes de sol y lluvia, tristes, desesperados,
otrora iracundos ¿quiere observarlos?, ubíquese entre ese palacio de la
burocracia estatal que es el Ministerio del Poder Popular para la Educación
(que nombre tan esperanzador) y el otro monumento el Ministerio del Poder
Popular para las Finanzas (más esperanzador aún) y véalos como filas de
ancianas hormigas, que van de un ministerio a otro, obreros, administrativos y
docentes jubilados en búsqueda de sus Prestaciones Sociales, dinero que les
corresponde legítimamente por sus treinta o más años de servicio al Estado.
"Oigan señores burócratas, no es un regalo del Estado, díganme cuándo me
pagarán, estoy enfermo, a mi me jubilaron en el 2005" se escucha en las
colas de todos los días.
En el Ministerio del Poder Popular para la
Educación, el mismo libreto: cola para acceder al edificio, sacar número,
sentarse y esperar su turno en la pantalla, status de prestaciones, respuesta
sabida: "está para la firma". Después de ir y venir más de un año
todos los meses, un día cualquiera, "No profesor.., le falta su fe de
vida, venga a sacarla otro día". Ese y otro día, suba al Piso siete, ya en
el piso 7 el viejo profesor, después de hacer la larga espera, pregunta con un
papelito en la mano ¿Para qué me enviaron aquí? , la respuesta de una
funcionaria con cara de pocos amigos le dice: "No sé realmente para qué lo
enviaron aquí, su expediente está para la firma y no hay firma desde hace un
mes, pues con el cambio de Ministro hay que legalizar sellos y firmas de los
nuevos funcionarios. Vuelva en un mes y consulte en el primer piso". Pasan
tres meses el viejo profesor está muy enfermo y va porque hay rumores entre sus
ex colegas que están haciendo listados para pagos. Tras pasar todas las
alcabalas. "¿Dígame?", en voz baja, casi inaudible responde:
"Status de mis prestaciones año 2005". "Suba al Piso 7, porque
al parecer ya salió para Finanzas". Ministerio de Finanzas: cola, Cédula,
ticket de control, 4 Piso, cola, cédula consulta y...respuesta
desconsoladora...: "Mire efectivamente su expediente estaba aquí pero fue
devuelto por falta de una firma". A otros jubilados por falta de un
documento, otro las prestaciones estaban mal calculadas, e infinitas razones
más para devolverlos. Es la humillación del sistema y sus funcionarios a viejos
docentes jubilados en el 2005, 2006, 2007 y 2008 cuyos expedientes reposan en
el Ministerio del Poder Popular para las Finanzas desde hace meses, el más
esperanzador status es "PENDIENTE ELABORACIÓN DE CHEQUE", ¿qué se
está esperando para hacer justicia a años de trabajo honesto? Cada vez que
nuestro presidente Chávez, Ministros y funcionarios nos hablan de cómo la
revolución Bolivariana y su gobierno cuenta entre sus mayores logros, la
recuperación de la renta petrolera, y de cómo esos recursos económicos, se han
utilizado en los distintos programas sociales, Misiones, Barrio Adentro,
Consejos Comunales y en apoyo al desarrollo endógeno, esencial en la economía
del país, además de otros eventos que han proyectado a Venezuela en el
exterior, como La Copa América. Informaciones que no se ponen en tela de
juicio. Sin embargo no podemos dejar de preguntarnos públicamente, ¿Cómo a
pesar de esa enorme cantidad de divisas que ingresa al país, producto de la
renta petrolera, existe esta mora con los trabajadores, docentes jubilados
desde 2005 del Ministerio del Poder Popular para la Educación? Sabemos que el
socialismo, con cualquier apellido que se le quiera poner, tiene como centro el
"ser humano", sobre todo si éste este humano está en riesgo de vida y
salud por su avanzada edad, y es de justicia otorgarle lo que le pertenece por
una vida dedicada a la formación de las nuevas generaciones. No atender este
deber legal y moral, es alejarse de los valores inherentes a la sociedad
socialista que aspiramos.
Lic.Luz Abreu
Mérida.
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